Senderismo – Cuevas de la Mora y Valdefelas

CUEVAS DE LA MORA Y VALDEFELAS

Distancia: C. la Mora 6 Km aprox. C. Valdefelas 6,3 Km aprox.
Dificultad: baja.
Desnivel: 300m. aprox.
Ruta: Pista.

Época recomendada: Todo el año, en especial primavera y otoño.
Para comenzar esta ruta nos desplazaremos hasta la población de Villarejo de la Sierra. Una vez allí y antes de comenzar el recorrido podremos deambular por sus calles y observar sus viejas casas que son un claro ejemplo de las construcciones típicas sanabresas. En ellas, destacan sus muros de piedra y los grandes portalones de madera con su cerrajería ornamentada que daban refugio al ganado.
Tras conocer el pueblo, comenzaremos la ruta en la plaza de la Iglesia bajo la atenta mirada de las curiosas cabezas que decoran la espadaña y la torre. Una de las calles que salen de la plaza por la parte trasera de la iglesia nos conducirá hasta el cementerio donde el firme cementado de las calles del pueblo queda atrás; ahora continuaremos nuestro recorrido por una pista
de tierra. A escasos metros de la necrópolis encontraremos un cruce de caminos ¡un rudimentario cartel nos alerta de algo!, «camino Gusandanos hacia la derecha» nos dirigiremos de frente. A 600 metros aproximadamente nos encontramos con otra encrucijada de caminos: si tiramos a mano derecha, hacia abajo, nos desviamos hacia la cueva de Valdefelas y si nos dirigimos de frente llegaremos a la cueva de la Mora.
Vamos ahora a describir la ruta de la cueva de la Mora. Tras unos 700 metros aproximadamente desde el cruce anterior llegamos a otro, en esta ocasión tomaremos el camino de la derecha que sube levemente hasta una pequeña cima. Desde allí se nos abre una ventana espectacular a la sierra de la Cabrera, con su silueta agresiva y altiva. Este panorama nos acompañara durante todo el camino hasta llegar a nuestro destino. El camino más o menos llano se convierte en una cuesta bastante pronunciada. A mitad de ella ya se intuye en un promontorio rocoso la silueta de «cahuerco». Tras andar 1,5 Km aproximadamente desde la cima llegamos a un puente que cruza el arroyo los Molinos. Tras cruzar el puente, llego el momento de «monte a través» ya que no existe ningún sendero de acceso. Subiremos por la colina rocosa entre urces y carqueixas que a duras penas crecen entre las rocas, a 300 metros llegaremos a nuestro destino. La cueva de la Mora no es una cueva como tal es un hueco en la roca originado por un pliegue geológico apreciable, en parte, en la roca circundante. Desde este lugar podremos disfrutar de unas maravillosas vistas de la sierra y el valle generado por el arroyo. El camino de vuelta es el mismo salvo el último tramo que en vez de dirigirnos por el camino que nos lleva a la otra cueva tiramos de frente entre las eras y prados hasta llegar otra vez al cementerio. Todo ello nos llevara 2 horas más o menos.
En otra ocasión podremos realizar la ruta que nos lleva a la cueva de Valdefelas. Desde la confluencia de caminos anteriormente mencionada (650 metros desde el cementerio) tiramos hacia abajo por una pista zigzagueante hasta llegar al arroyo. En éste lugar podremos disfrutar del bosque de ribera en el que se esconde un viejo molino y un merendero. Continuando con el viaje, y tras cruzar el arroyo, llegaremos a otro cruce de caminos; tomaremos el camino que gira bruscamente a la izquierda. A 300 metros aproximadamente nos encontramos con el enésimo cruce, seguiremos de frente dejando al lado derecho otra pista que sube ladera arriba. Nuestro camino discurre por la ladera de la montaña sin apenas desnivel dejando al lado izquierdo el arroyo y de frente las espectaculares vistas de la sierra. Tras 2 Km más o menos llegaremos a un pequeño arroyo la mayor parte del tiempo seco. Tras cruzarlo nos encontraremos con otra colina rocosa en la cual se sitúa la Cueva de Valdefelas,
¡Anímate a buscarla!. También se trata de un hueco en la roca pero más grande que el anterior. Desde aquí podremos disfrutar del valle del arroyo Valdefelas.

Senderismo – Cascadas de Aguas Cernidas

CASCADAS DE AGUAS CERNIDAS

Distancia: 5,7 Km.
Dificultad: media.
Desnivel: 250m. aprox.
Ruta: Camino agrícola y senda.

Época recomendada: Todo el año, en especial primavera y otoño.
Para iniciar esta ruta nos desplazaremos hasta el municipio de Terroso. Una vez en la plaza nos guiaremos por las señales que marcan el Camino de Santiago. La flecha amarilla nos guiará más o menos un kilómetro tras pasar el puente que cruza la autovía A52.
Transcurridos estos 1000 m el camino que seguimos se desvía del Camino de Santiago.
A partir de este punto comenzamos una ligera ascensión por un camino agrícola custodiado por jóvenes ejemplares de roble, escobas, helechos… y en la cual cruzaremos al menos, cuatro veces un arroyo. En los últimos kilómetros el camino se estrecha y nos conduce hacia un precioso valle con las montañas de fondo. El arroyo nos acompaña a nuestra vera derecha durante gran parte del último tramo como si se mostrase celoso de esconder su gran secreto. Ya cerca del final, después de tres horas de viaje, el regato nos abandona y nos muestra, a regañadientes, una vista panorámica de la espectacular cascada. Si nos acercamos a ella, podremos apreciar su impresionante belleza. Todo un deleite para los sentidos que nos dejará sin palabras.
Las épocas en que la cascada mostrará su máximo esplendor, y por tanto en las que se recomienda hacer esta ruta, son el otoño con su explosión de colores y la primavera con el regreso de la vida. El camino de regreso es el mismo.

Senderismo – Bosque el Tejedelo (o Teixedelo)

BOSQUE EL TEJEDELO (o Teixedelo)

Distancia: 5,2 Km.
Dificultad: media. Precaución en los tramos de mayor pendiente, encharcados o helados.
Desnivel: 430m. aprox. Tramos con bastante pendiente rocosa.
Ruta: senda señalizada con balizas (lineal y circular).

Época recomendada: Todo el año, en especial verano y otoño.
En el municipio de Requejo de Sanabria (Ctra. N525, Km 95, o desde la Autovía A52, dirección Ourense se toma la salida 91 y se continúa por la N525
hasta Requejo). Una vez en el pueblo de Requejo se continúa por la N525
en dirección Ourense, en el Km 95 (aprox.), se gira a mano izquierda por una carretera local (podrán ver un letrero con la indicación de «El Tejedelo».
Seguiremos por dicha carretera local durante 1,5 Km hasta cruzar el río y encontrarnos con unos carteles grandes que anuncian el bosque, en este punto giraremos a la derecha y continuaremos por el camino durante unos 3 Km (por este camino puede entrar cualquier tipo de coche, está bastante bien acondicionado) hasta llegar a un «parking» preparado para dejar los vehículos
y con un panel informativo sobre la ruta. Desde este punto comienza la ruta a pie. Atención, en el parking hay una valla para impedir el paso de los coches pero hay de una entrada a la derecha por la que pasan las personas.
Ya a pie. Seguimos el camino cruzando, en primer lugar por un merendero y un puente de madera sobre el río Castro de agua cristalina y emboscado. A continuación, ascenderemos por la senda (parte lineal de la ruta) durante 1,5 Km. siguiendo las balizas de señalización y atravesando zonas de monte bajo (brezos y escobas).
Tras lo anterior la cuesta cesa y el sendero se acomoda hasta llegar a un bello bosque de robles. Destacan de este paisaje las grandes rocas tapizadas de musgo, los robles y algún que otro tejo joven.
Más adelante nos encontramos con una bifurcación y un cartel que indica: «Mirador de Las Peñas del Veladero», en este momento comienza la parte circular de la ruta (volveremos a pasar por este punto en la vuelta circular). Seguiremos por la senda de la derecha (hacia el mirador), ascendente hasta llegar al bello mirador, desde el que se divisa el panorama maravilloso del
Tejedelo, un bosque mixto dominado por robles y acebos donde destacan las copas oscuras de los tejos.
Después del mirador descenderemos, veremos un arroyo y pasaremos por un puente de madera, y nos adentramos en el bosque de «El Tejedelo» propiamente dicho. Majestuosos tejos milenarios, que surgen como gigantes a los lados de la senda.
Realizaremos el recorrido siguiendo la senda señalizada con las balizas.
Continuando por la senda llegaremos al punto comentado anteriormente, a partir de él, el regreso será por el mismo camino que la ida, que nos conducirá al punto de partida.

Senderismo – Castro «as Muradellas»

CASTRO «AS MURADELLAS»

Distancia: 2 Km.
Dificultad: baja.
Desnivel: 100m. aprox.
Ruta: senda señalizada con flechas blancas y amarillas.

Época recomendada: Todo el año, en especial primavera y otoño.
En esta ocasión dejamos a un lado el entorno del Lago de Sanabria y nos dirigimos a la Alta Sanabria, al municipio de Lubián.
Una vez tomada la salida 102 de la Autovía A52 que nos conduce a esta localidad, cogemos dirección al pueblo de Hermisende.
A escaso kilómetro y medio encontraremos un «parking» en el que dejaremos el coche. A partir de aquí comenzamos el trayecto a pie. La senda comienza a 200 m del lugar donde dejamos el coche y esta señalizada con flechas de color amarillo.
El camino nos conduce, en suave descenso, por bosques de roble, helechos, urces y escobas hasta la ribera del río Tuela encajado, en esta zona, de forma caprichosa. En el recorrido nos podremos encontrar con otras reliquias del pasado como los chozos utilizados para el cobijo de los pastores. Media hora después de haber iniciado el descenso llegamos a un meandro sobre
el cual se asienta el castro de «As Muradellas». Se trata de un asentamiento Astur del siglo III a. C. (la Edad del Hierro).
Conserva restos de estructuras defensivas: murallas, fosos y piedras hincadas. También conserva restos de lo que fue el poblado: muros de viviendas de planta rectangular. En este enclave además podremos disfrutar de magníficas vistas de las gargantas y meandros formados por el río Tuela.
El regreso será en la misma dirección; realizaremos el recorrido por un camino paralelo al de ida señalizado con flechas blancas y que nos conducirá al punto de partida.

Senderismo – Cascada de los Vados

CASCADA DE LOS VADOS

Distancia: 5 Km (ida) + 5 Km (vuelta).
Dificultad: baja.
Desnivel: 300m. aprox.
Ruta: senda con balizas de color blanco y camino de carros.

Época recomendada: Todo el año, en especial primavera y otoño.
Un panel informativo colocado en la pared lateral de la Iglesia de Ntra. Sra. de las Nieves de San Ciprián de Sanabria nos advierte el inicio del camino.
Siguiendo balizas de color blanco atravesamos la multitud de huertas cercanas al pueblo hasta llegar a un gran valle de praderas formado por el arroyo de Trefacio. Una vez que cruzamos dos arroyos y transcurridos algunos metros, bajo un denso bosque de robles, nos topamos con el «Culmeneiro de Faldriego», un recinto utilizado para proteger las colmenas de posibles ataques y las ruinas de un pequeño molino harinero a la vera del arroyo. A partir de aquí comienza un largo ascenso por un camino de carros.
En el transcurso observaremos las marcas, en las rocas del camino, del paso lento y ruidoso de los carros tirados por mulas o vacas con dirección a la sierra. También la ribera formada por el arroyo y sobre todo una vista espectacular de las altas montañas que forman la Sierra de la Cabrera baja siempre vigiladas por el Águila Real.
Después de casi tres horas llegamos a las Cascadas de los Vados, que en realidad es un salto de agua que se asemeja, el las formas, a un tobogán por el cual el agua sigue su camino hacia el valle siempre rodeado de abedules, fresnos, alisos, sanguiños, etc. Es un lugar que invita al descanso y la reflexión.
El camino de retorno es el mismo.

Senderismo – Laguna de Yegüas

LAGUNA DE YEGUAS
Distancia: 3 Km (ida) + 3 Km (vuelta). Circular.
Dificultad: baja.
Desnivel: 300m. aprox.
Ruta: senda señalizada con balizas de color azul.

Época recomendada: Todo el año, en especial primavera y otoño.
Iremos en coche por la carretera del Lago de Sanabria, cogiendo el desvío hacia San Martín de Castañena y pasaremos el pueblo hasta llegar (a unos 5 Km.) a la Laguna de los Peces, donde hay un parking para poder dejar el coche.
Nuestro viaje a pie empieza en la Laguna de los Peces. A partir de aquí seguiremos las balizas de color azul. Una vez pasada la Laguna de los Peces por su parte más baja, comenzaremos un leve ascenso por un camino de tierra y rocas. El paisaje que observaremos en el trayecto es una estampa típica de alta montaña de grandes afloramientos rocosos, matorrales bajos, y comunidades herbáceas. Tras aproximadamente dos horas de camino, la «aridez» de alta montaña da paso a un pasaje de humedal generado por la Laguna de Yeguas (o Laguna de Murias). El trayecto culmina en un recinto propio de la arquitectura popular que consta de un refugio, utilizado normalmente por los pastores, y un «chozo» donde se refugiaba a los corderos, cabritos, etc de los depredadores.
Desde este lugar podremos observar la belleza y serenidad de la laguna que está dividida en dos, una parte más grande y que acumula la mayor parte del agua y otra más pequeña a punto de desaparecer. Esto es debido que la Laguna de Yeguas está en pleno proceso de colmatación; camino que siguen todas las lagunas hasta su desaparición. La colmatación da lugar a grandes turberas que pueden ser apreciadas desde la zona en la cual nos encontramos.
El camino de regreso será el mismo, nos esperan otros 3 Km.

Senderismo – Cascadas de Sotillo

Sanabria Senderismo

CASCADAS DE SOTILLOSenderismo Sanabria

Distancia: 7 Km. aprox. (ida y vuelta).
Dificultad: media.

Desnivel: 400m. aprox.
Ruta: Senda señalizada con balizas de color marrón.

Época recomendada: Todo el año, en especial primavera y otoño.
Nos encontramos ante una de las rutas más bonitas del Parque Natural y posiblemente ante una de las más conocidas.

Este paraje se encuentra en Sotillo de Sanabria, localidad perteneciente al municipio de Cobreros, en la provincia de Zamora.

Su belleza paisajista la ha convertido en una de las rutas del parque natural más frecuentadas.

Se trata de una caminata de 7 kilómetros, de dificultad media. Se recomienda llevar buen calzado, pues la senda es empedrada, bastante irregular y, en ocasiones, con zonas húmedas y resbaladizas. Toda la ruta transcurre entre los árboles, que en verano ofrecen su protectora sombra en los días más calurosos.

La senda arranca en la zona recreativa del pueblo de Sotillo de Sanabria. Tras cruzar el puente del río Truchas, junto a la zona recreativa, os adentrareis en el camino, que enseguida comienza a subir en pendiente. Toda la ruta está señalizada con balizas de color marrón.

A lo largo del camino podréis observar castaños, avellanos, robles, acebos, helechos…, numerosos regatos de agua cristalina que serpentean valle abajo, y amenizados por el multicolor canto de los pájaros. Los aficionados a las setas también podréis observar distintas variedades, dependiendo de la temporada.

Después de una hora y media de camino comenzaréis a escuchar el agua de la cascada en su caída al vacío desde 20 metros de altura. Iniciaremos entonces un corto pero fuerte descenso al final del cual habremos llegado a las Cascadas. Lo más espectacular es su localización, en un entono apartado donde reina el silencio y la naturaleza
virgen. Hay un pequeño mirador desde el que contemplar la cascada y sacarse las fotos para el recuerdo.

Existe un camino alternativo para regresar al pueblo. El primer tramo de descenso es de cierta dificultad. Así pues, lo más seguro es desandar el camino que hemos seguido para llegar a la cascada.

De regreso al pueblo, el merendero donde arranca la ruta cuenta con mesas y bancos de madera, sombra junto al río para tomar fuerzas con una comida o merienda, descansar y despedirse de esta inolvidable travesía.

Senderismo – Lagunas de Carros y Sotillo

LAGUNAS DE CARROS Y SOTILLO

Distancia: 11 Km. aprox. (De Ribadelago Nuevo a Sotillo de Sanabria).
Dificultad: media/alta.
Desnivel: 600m. aprox. Tramos con bastante pendiente.
Ruta: Senda y Pista Forestal. Balizas Amarillas.

Época recomendada: Todo el año, en especial primavera y otoño.
Esta ruta se puede hacer de ida y vuelta con ida y vuelta en Ribadelago Nuevo o bien con la salida de Ribadelago y la llegada en Sotillo de Sanabria; para lo cual necesitaremos un coche de apoyo. Comenzaremos en Ribadelago Nuevo, por la primera calle a la izquierda pasando la plaza, continuamos por un camino empedrado cada vez más estrecho y en continua subida, hasta que lleguemos a un cruce donde seguiremos por la izquierda. La senda que asciende por la morrena lateral que bordea el Lago de Sanabria en la que se ha desarrollado un frondoso robledal donde se pueden ver serbales, acebos y avellanos. A la zona se le conoce con el nombre de «Beseda» y es hoy uno de los bosques autóctonos mejor conservados. El bosque comienza a desaparecer cuando llegamos a la altura de la Laguna de Carros (1.330 m.). Si deseas visitar dicha laguna deberás desviarte ligeramente de la senda hacia la izquierda una vez que la divises.
Después de admirar la Laguna de Carros tendrás que volver hacia atrás hasta la senda principal y continuaremos por el camino de la derecha, tras algún kilómetro andando el robledal dará paso a «chaguazos» y escobas, aquí tendrás, a tu izquierda, unas vistas del Lago de Sanabria impresionantes. Tras seguir otros dos kilómetros y subir un montículo veremos la Laguna de Sotillo (1.600 m.). Antes de llegar a la laguna, si te fijas, podrás ver muy a lo lejos las Cascadas de Sotillo, también las oirás. Y como guía decirte que en tu camino deberás cruzarte con una fuente (la Fuente de los Gallegos).
Una vez aquí podemos regresar por el mismo camino o bien podemos coger la senda que parte junto al arroyo o desagüe de la Laguna de Sotillo; pronto empezaremos a descender en dirección izquierda y empezaremos a ver mojones que marcan la ruta, hasta que alcancemos a ver el río Truchas que es cuando la senda se hace más ancha, hasta llegar a la ladera donde podremos oír y observar la majestuosidad de las Cascadas de Sotillo. Tras observarlas seguimos la pista forestal repleta de robles que nos conducirá hasta Sotillo de Sanabria.

Senderismo – Cañon del río Cárdena y Pico del Fraile

CAÑÓN DEL RÍO CÁRDENA Y PICO DEL FRAILE

Distancia: 11 Km.
Dificultad: media/alta.
Desnivel: 600m. aprox.
Ruta: senda señalizada con balizas color naranja.

Época recomendada: Primavera, verano y otoño.
Este cañón toma su nombre de dos ríos el río Cárdena y el río Segundera. Es el valle glaciar de Cárdena el que tiene un camino accesible y cuidado por el que poder ascender o descender. Comenzamos en el poblado de la Central Hidroeléctrica de Moncabril, que se encuentra en una desviación a la izquierda, antes de llegar a Ribadelago Viejo. Al llegar a la central, tomaremos el camino marcado por balizas de madera pintadas de color naranja, este camino sinuoso y empedrado en todo su recorrido, asciende entre bosques de robles, pero a medida que ascendemos nos encontramos con matorral, lo cual nos permitirá contemplar el magnífico espectáculo del valle del río Tera con el Lago de Sanabria como protagonista.
Al llegar arriba nos encontraremos con el Pico del Fraile. A partir de aquí seguiremos por la pista forestal proveniente de Porto que enlaza con el embalse de Vega de Conde; y encontraremos a nuestra derecha, la Laguna del Payón. Siguiendo el recorrido llegaremos a un desvío donde tomaremos el camino de la izquierda que nos conduce al Embalse de Garandones (1.614 m.).
Continuando nos encontraremos con el Embalse de Cárdena, enfrente, justo al otro lado de la pista, veremos un sendero que será el descenso por el Cañón del Cárdena. La senda está marcada por balizas de color naranja y tendrá un pronunciado descenso bastante estrecho y pedregoso. El río lo localizaremos por el ruido pues su cauce aparece bordeando una espléndida vegetación de ribera, dominada por bosques de robles, brezo, escobas y helechos.
Esta ruta también se podría realizar en sentido contrario, o bien haciendo el ascenso y descenso por el mismo camino (subir y bajar por el Cañón del Cárdena o subir y bajar por el Pico del Fraile).

Senderismo – Cañón del río Tera y Cueva de San Martín

CAÑÓN DEL RÍO TERA Y CUEVA DE SAN MARTÍN

Distancia: 8 Km. el cañon + 4 Km. hasta la cueva.
Dificultad: media.
Desnivel: 500m. aprox. (cañón) y 310m. aprox. (cueva).
Ruta: senda.

Época recomendada: Primavera, verano y otoño.
Estamos ante el mayor y posiblemente mas grandioso cañón de todo el Parque Natural, que se formó por los glaciares del cuaternario. Desde Ribadelago Viejo comenzaremos esta nueva ruta, concretamente desde el campo de fútbol, que hay junto al río. A partir de aquí continuaremos por una senda con muchísimas piedras que iremos sorteando. En esta zona quizá podremos observar algún gato montés así como algún mirlo y búho.
El camino que se desvía hacia la izquierda del río continúa ascendiendo entre un robledal hasta que nos volvemos a encontrar con el río, al llegar a un alto nos encontramos con unas escaleras de piedra grandísimas. Al bajar a ese pequeño valle y a la derecha podemos contemplar la primera poza del cañón.
Siguiendo el sendero marcado con estacas de color verde, ascenderemos y veremos las sorprendentes formaciones que el agua ha ido esculpiendo con el paso de los siglos: lagunas, pozas y cascadas; a partir de aquí el ascenso es más acentuado, tendremos que cruzar el río para continuar por el margen derecho del río Tera. Tras continuas subidas y bajadas llegamos a la Cueva de San Martín (1.320 m.). En la Cueva se puede uno dar un chapuzón o pescar unas excelentes truchas. A partir de aquí tenemos tres posibilidades: retornar siguiendo el mismo camino de la ida, o continuar la senda hacia la derecha y llegaremos hasta el pueblo de San Martín de Castañeda, o bien continuar la marcha hasta el final del cañón (en este caso la distancia aumentará, así como la dificultad y el desnivel).
Si queremos continuar con nuestra marcha hasta el embalse de Vega de Tera (la «Presa Rota», culpable de la catástrofe de Ribadelago, 1959), debemos tomar el camino que sube por la derecha, paralelo al arroyo. Al llegar a un bosque de acebos, tendremos que continuar por una senda a la izquierda, cruzaremos el arroyo por un puente, a partir de aquí ya no habrá balizas de señalización por lo tanto tendremos que tener mucho cuidado y nos servirán de referencia los caminos que hace el ganado. Al llegar a un alto veremos una poza muy grande, y a partir de aquí el camino sube por la derecha de la montaña. Después de andar un tiempo entre la vegetación, veremos por fin la presa rota de Vega de Tera. Este es el fin de la ruta y a su vez del cañón, el retorno será por el mismo camino.

Senderismo – Cañón del río Forcadura

CAÑÓN DEL RÍO FORCADURA
Distancia: 7 Km.
Dificultad: media.
Desnivel: 500m. aprox.
Ruta: senda señalizada con balizas de color rojo.

Época recomendada: Todo el año, en especial primavera y otoño.
Esta ruta comienza en el «Barrio Alto» de Vigo de Sanabria, tras pasar el último puente del pueblo encontraremos el camino por la margen derecha del río que en vertiginosa bajada forma pequeñas cascadas. El camino está marcado con balizas de color rojo.
Tras un duro ascenso entre brezo y retama, nos encontraremos con un puente forjado con grandes losas de piedra sobre el río Forcadura. Tras cruzar dicho puente, el camino continúa ahora por la izquierda del verde valle del río, esta parte la haremos caminando en «zigzag».
El camino nos llevará a una zona alta, al lado de la meseta, donde habrá un arroyo que lo dejaremos a nuestra izquierda y, después de ascender un poco más, nos encontraremos con la famosa Laguna de los Peces (1.707 m.).

Senderismo – Senda de los Monjes

Senda de los monjes

SENDA DE LOS MONJES

Distancia: 4 Km.
Dificultad: media
Desnivel: 250m. aprox.
Ruta: senda y camino empedrado.

Época recomendada: Todo el año, en especial primavera y otoño. Puede haber zonas del camino con bastante agua.
Partiremos de Ribadelago Viejo, el camino saldrá del final del pueblo y en dirección al Lago de Sanabria. Antes de llegar al inicio de la ruta avistaremos un cruce de sendas bien señalizado en el que se indican varias rutas de senderismo, nosotros seguiremos el cartel de la Senda de los Monjes.

Senderismo Sanabria
Al llegar al final del pueblo, después de haber debajo atrás las ruinas de la antigua iglesia (víctima de la catástrofe de 1959), nos encontraremos un cruce con dos sendas, nosotros cogeremos la de la izquierda, la cual nos conducirá a un viejo edificio que en su día fue una piscifactoría; a partir de aquí cruzaremos un pequeño puente y ascenderemos por un bosque de robles y avellanos.

 

Cuando vayamos por la mitad del recorrido encontraremos restos de un castro celta. Después observamos las que son, posiblemente, las mejores vistas del Lago, y a partir de aquí el camino se hace un poco más difícil de seguir por las rocas, pero nosotros continuaremos en línea recta hasta que veamos el camino de nuevo que nos lleva hasta San Martín de Castañeda.
Continuaremos por el camino, muchas veces con agua, y después de pasar por debajo de un puente de la carretera nos encontraremos con ésta que nos conducirá, cuesta abajo, a San Martín.

Sanabria turismo Rural.
Una vez en San Martín hay tres opciones de finalización. La más sencilla es disponer aquí de un coche de apoyo que nos recoja; otra opción sería la de volver a recorrer la ruta en sentido contrario; y la tercera opción es dar la vuelta completa al Lago. Estas opciones no las vamos a tratar aquí, simplemente y por curiosidad, mencionar que si optas por dar la vuelta completa al lago la distancia se incrementaría en unos 8 Km. aprox., y la mayoría del recorrido se haría por carretera. No obstante, al final del pueblo de San Martín, tras pasar por un monumento homenaje a Miguel de Unamuno, a la derecha de la carretera, sale un camino que nos permite atajar y llegar por una senda hasta la Playa del Folgoso, desde aquí seguiríamos por la carretera bordeando el lago hasta llegar, nuevamente, a Ribadelago.

Micología – Champiñon Silvestre

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Champiñón silvestre

El champiñón silvestre es otra de las setas más comunes de nuestro país. El cultivado -no el silvestre- es el que encontramos habitualmente en los supermercados. Su forma es globulosa y mide entre 5 y 15 centímetros de diámetro, siempre carnoso al nivel del margen, el cual permanece plegado durante mucho tiempo. Sus láminas son Apretadas, desiguales, libres, son primero de un color rosado pálido, de un rosa carne después que vira al marrón con la edad y finalmente negra en los ejemplares más viejos.

La carne de estas setas es firme, densa, blanca, presenta un ligero color rosado en las fracturas y exhala un suave perfume afrutado. Es un excelente comestible apreciado por su fino aroma, su agradable carne y por su gran variedad de usos. Deben inspeccionarse a fondo por si están parasitados y sólo tratándose de ejemplares ya grandes deben quitarse las láminas oscuras y la cutícula.

Al limpiar los de tamaño pequeño, comprobar que sus láminas son rosadas. El tiempo de preparación es de 5 a 8 minutos. Se puede confundir con el Agaricus Xanthoderma que es ligeramente tóxica. Además del olor, se distingue porque la venenosa presenta una coloración amarilla cuando la frotamos legeramente con el dedo, especialmente en el pie. Tener especial cuidado con los ejemplares jóvenes en los que las láminas todavía no tienen el color rosa bien definido.

Micología – Seta de pie azul Pistonuda

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Seta de pie azul-Pistonuda

Carnoso, de gran tamaño, puede alcanzar los 15 cm., aunque lo normal es entre 6 y 10 cm. El color violeta. Va virando hacia al pardo, perdiendo todo el color violáceo cuando son muy viejas. Al principio es convexo, después plano.

En ocasiones presenta un gran mamelón central. Sus láminas son apretadas y finas, desigualmente distribuidas y recortadas cerca del pie. Su color, entre liliáceo y azulado, desaparece con la edad. El pie alcanza entre los 4 y los 9 centímetros de altura, bastante robusto y cilíndrico. Su carne es frágil y tierna y se halla asimismo impregnada de una tonalidad azulada, pero palidece con el paso del tiempo. Brotan en bosques de coníferas y de planifolios y sobre terrenos muy ricos en humus y es frecuente verlos surgir entre una alfombra de hojas muertas, o entre un lecho de agujas. A menudo forma colonias numerosas y hasta en círculos.

Es un excelente comestible apreciado por su carne tierna y perfumada. Su sabor, muy aromático, no resulta apreciado por todo el mundo, por lo que es necesario blanquearla antes de cocinarla y hervirla durante 20 minutos como mínimo. Esta seta es idónea para freir. No consumir en crudo, pues resulta tóxica. Dada sus características y su color violeta, es difícil confundirla con especies venenosas, ya que cualquier seta parecida será comestible. Muy poco probable es también confundirla con algún cortinarius no comestile.

Micología – Chantarela o Cantharellus Cibarius

 

Chantarela o Cantharellus CibariusChantarela o Cantharellus Cibarius

La Chantarela o Cantharellus Cibarius suelen medir entre 3 y 12 cm. Su forma es convexa al principio y luego aplanado. Finalmente, se deprime en forma de embudo. Su cara inferior tiene pliegues en lugar de láminas. Los pliegues son largos y redondeados en la arista y se bifurcan a nivel del margen y se prolongan bastante lejos sobre el pie. La carne de los rebozuelos es blanca, amarillenta en el margen y tiene un ligero sabor a pimienta.

Es una seta muy estimada en lo gastronómico. Abunda en los bosques de árboles caducifolios y en las coníferas de toda la zona templada. A menudo se esconde bajo las hojas o las agujas en los pinares, o se abriga bajo el musgo que cubre la tierra. Su sabor y comercialización ha convertido a esta seta en una de las más populares. Es un comestible excelente de sabor dulce y que emana un perfume afrutado muy interesante.

Tras una cocción prolongada en mantequilla, puede servirse solo como acompañamiento de un plato de carne. También en tortilla. Conviene hervirlo durante quince minutos como mínimo, para que resulte más digestivo. También se utiliza como condimento, macerado en vinagre. Mucho cuidado con esta seta ya que tiene cierto parecido con la Seta de olivo, pero no alcanza su tamaño y su carne es mucho más blanda. Además el rebozuelo tiene pliegues en lugar de láminas en la zona inferior del sombrero.